Pequeño homenaje al mundo mágico de la lectura: por Elena Arranz Martínez

Todo lo que nos rodea es lectura. Ahora mismo estás leyendo este texto y hace un rato estabas leyendo una nota en el ascensor, un libro, una receta de cocina o una postal. Leer es comunicación. Leer es esencial para estar conectado al mundo y a las personas. Sin la lectura no conoceríamos, no tendríamos información y nos costaría más imaginar. La lectura es esencial y es algo que debemos alimentar a lo largo de nuestras vidas.

Siempre he pensado que los libros tienen algo mágico. El olor de las páginas y las letras impresas que bailan al compás de la imaginación, la carátula suave al contacto de las manos y la emoción de embarcarse en un nuevo sueño, es sólo un poco de la magia que fluye al momento de abrir un libro. De pronto, millones de palabras te toman de la mano para hacerte parte de su historia, esa que te hará observarte a ti y a la vida desde una perspectiva que sólo un libro puede brindar.

Un viaje de personajes inolvidables, lugares inimaginables y grandes historias que se convierten momentos de intimidad entre tú y un par de páginas, momentos llenos de palabras que tocan el alma e incitan a la reflexión sobre la vida y nuestra propia existencia. El poder de un libro no sólo es la historia que cuenta, también la unión de palabras que forman frases que se te quedan tatuadas en el corazón.

 

 

 

 

 

Sabemos la importancia que tiene el hecho de que el libro se introduzca en la vida del niño antes de la edad escolar y que pase a formar parte tanto de sus juegos como de sus actividades cotidianas. También estamos convencidos de que la animación a la lectura tiene que ser divertida y apasionada porque la lectura es una experiencia ligada a las emociones.

Me resulta curioso comprobar como los niños tienden a ser naturales y espontáneos con respecto a las situaciones y personas que ellos ven “diferentes”. Por norma general, no le dan importancia, no lo ven como algo relevante a la hora de hacer amigos. Simplemente, para las madres y los padres, a veces es necesario saber cómo responder a las preguntas de sus hijos sobre estas cuestiones, del tipo “mamá, ¿qué le pasa?” o “papá, ¿por qué no es cómo yo?”. Dar una respuesta por la que puedan formar una idea según lo que le hayas dicho es difícil, los niños son muy influenciables y, claro, en este caso, según qué respuesta, su comportamiento puede cambiar con respecto a los niños con discapacidad.

Los pequeños de la casa suelen dejar pasar esas diferencias, la forma de actuar cambia según el modelo a seguir que vean en sus hogares. De hecho, no se califica de inclusivo su comportamiento con los demás, sino se le llama convivencia. No tienen prejuicios y, por ende, son amigos de todos. Pero sí que desde el sistema educativo hace falta hablar de educación inclusiva y de apoyo a la diversidad, 

Además, leer ayuda a describir sensaciones, despierta la curiosidad, invita al misterio, divierte, induce a soñar, a fantasear. Pero me gustaría ir más allá. Jugar con el concepto de ilusión e igualdad ligado a los libros. Quiero que el acercamiento al libro sea mágico en toda su extensión.

 

Sin duda, los cuentos son siempre un excelente recurso educativo, los cuales pueden ayudarnos a explicar la diversidad, ya son historietas con moraleja  Algunos títulos recomendados:

  • Cuentos sobre la discapacidad: Lucas tiene superpoderes, Bambú el Koala, La tortuga Marian, Lola la loba, corto de animación Cuerdas.
  • Cuentos sobre el respeto a la diversidad: Orejas de Mariposa, Elmer, El cazo de Lorenzo, Por cuatro esquinitas de nada, Hombre de color, Leila.

Aprovechemos estos tiempos de excepción y transformemos cada casa en un hogar lector. Los libros son una de las ventanas al mundo que podemos abrir mientras dure este confinamiento. La pandemia nos fuerza, afortunadamente, a recuperar el aprendizaje y el ocio en familia. También a revivir el valor de las pequeñas cosas y la trascendencia de los pequeños gestos cotidianos para la infancia.

Quisiera terminar compartiendo con vosotros una cita de un libro que me marcó “Cada libro, cada volumen que ves aquí, tiene un alma. El alma de la persona que lo escribió y de aquellos que lo leyeron, vivieron y soñaron con él. Cada vez que un libro cambia de manos, cada vez que alguien baja sus ojos a las páginas, su espíritu crece y se fortalece”. La Sombra del Viento, de Carlos Ruiz Zafón

 

Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. “Millones de palabras te toman de la mano para hacerte parte de su historia”. He entresacado la frase que más me gusta pero es precioso de principio a fin, tanto en la forma como en el fondo. Tienes un gran talento para escribir, entre otras cosas. Sin duda, al libro de tu vida le quedan por escribir páginas fascinantes

  2. Elena! Impresionante, como todo lo que escribes!!!! Me he apuntado todos esos cuentos para enseñárselos a mis hijos. Es cierto que son súper influenciables pero también es cierto que los valores que les inculques desde pequeños son los que marcarán su edad adulta y yo lucharé no para que respeten la diversidad, si no, para que la amen!!!

  3. Gracias por coMpartirlo Elena,’la Sombra del Viento es uno de mis libros favoritos!
    La lectura es un lugar mágico donde nos olvidamos de quienes somos y podemos ser quienes queramos, sin prejuicios y sin barreras.

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